Resolución de la DG de 2 septiembre de 2025: Se debate si es o no
inscribible el testimonio de una sentencia de separación por la que se atribuyó
el uso de la vivienda familiar a la esposa y a los hijos del matrimonio
conforme a lo dispuesto en el artículo 96 del Código Civil. Estos hijos
nacieron los días 21 de diciembre de 1995 y 6 de agosto de 1998,
respectivamente, y según la referida sentencia quedaron bajo la custodia de la
madre. La citada vivienda está inscrita en el Registro de la Propiedad a nombre
del esposo, con carácter privativo. La registradora de la Propiedad suspende la
inscripción solicitada porque, a su juicio, es necesario señalar un plazo de
duración del derecho de uso atribuido a la esposa, dado su carácter temporal.
El artículo 96 del Código Civil,
en su redacción vigente en el momento de dictarse la sentencia de divorcio,
disponía lo siguiente: «En defecto de acuerdo de los cónyuges aprobado por el
Juez, el uso de la vivienda familiar y de los objetos de uso ordinario en ella
corresponde a los hijos y al cónyuge en cuya compañía queden (…)». Este
precepto legal fue modificado por el artículo 2.Once de la Ley 8/2021, de 2 de
junio, por la que se reforma la legislación civil y procesal para el apoyo a
las personas con discapacidad en el ejercicio de su capacidad jurídica, de modo
que quedó redactado, en la parte que interesa en este expediente, de esta
forma: «1. En defecto de acuerdo de los cónyuges aprobado por la autoridad
judicial, el uso de la vivienda familiar y de los objetos de uso ordinario de
ella corresponderá a los hijos comunes menores de edad y al cónyuge en cuya
compañía queden, hasta que todos aquellos alcancen la mayoría de edad (…)».
Según la reiterada doctrina de
este Centro Directivo, al abordar la naturaleza jurídica del derecho de uso
sobre la vivienda familiar regulado en el artículo 96 del Código Civil, lo
procedente es considerarlo como un derecho de carácter familiar y, por tanto,
ajeno a la distinción entre derechos reales y de crédito. Tal carácter impone
consecuencias especiales, como la disociación entre la titularidad del derecho
y el interés protegido por éste, pues una cosa es el interés protegido por el
derecho atribuido (en este caso el interés familiar y la facilitación de la
convivencia entre los hijos y el cónyuge a quien se atribuye su custodia) y
otra la titularidad de tal derecho, la cual es exclusivamente del cónyuge a
cuyo favor se atribuye el mismo, pues es a tal cónyuge a quien se atribuye
exclusivamente la situación de poder en que el derecho consiste, ya que la
limitación a la disposición de la vivienda se remueve con su solo
consentimiento. Además, el derecho de uso sobre la vivienda familiar integra,
por un lado, un derecho ocupacional, y, por otro, una limitación de disponer
que implica que el titular dominical de la vivienda no podrá disponer de ella
sin el consentimiento del titular del derecho de uso o, en su caso,
autorización judicial. En este sentido el artículo 96 IV CC dispone “Para
disponer de la vivienda y bienes indicados cuyo uso corresponda al cónyuge no
titular se requerirá el consentimiento de ambas partes o, en su caso,
autorización judicial”.
Esta limitación de disponer es
oponible a terceros y por ello es inscribible en el Registro de la Propiedad
(RDGRN de 10 de octubre de 2008. Debe tenerse en cuenta que, desde el punto de
vista de la legislación registral, uno de sus pilares básicos que permiten
garantizar la oponibilidad y conocimiento de los derechos inscritos por parte
de los terceros –y por ende, favorecer también la propia protección del titular
registral–, es el denominado principio de especialidad o determinación
registral, que, consagrado en los artículos 9 de la Ley Hipotecaria y 51 de su
Reglamento, impone que los derechos que pretendan acceder al Registro deberán
estar perfectamente determinados en sus aspectos subjetivos, objetivos y
contenido,
La interpretación del art. 96 del CC no se concilia con una adjudicación temporalmente ilimitada del uso de la vivienda familiar, sin perjuicio de respetar los pactos voluntariamente asumidos por los partes aprobados por el juez. Así resulta de la circunstancia de que la atribución vinculante de la vivienda familiar a los hijos menores opera hasta que éstos alcanzan la mayoría de edad. Su adjudicación, en los supuestos de custodia compartida, debe ser temporalmente limitada en atención a las circunstancias concurrentes. Igualmente, así sucede, en el supuesto de que se confiera su uso al cónyuge más necesitado de protección. Los terceros, titulares de la vivienda familiar, cedida gratuitamente, podrán entablar acciones de precario. Y, por último, la jurisprudencia entiende que dicho límite actúa, también, en los casos de que concurran hijos con discapacidad. En definitiva, con ello se pretende conciliar los intereses concurrentes de los menores, terceros, discapacitados y cónyuge más necesitado de protección, con los derechos dominicales sobre la vivienda familiar, ya sean éstos de terceros como de los propios cónyuges en régimen de privacidad o ganancialidad. De no ser así, una adjudicación ilimitada en el tiempo implicaría una suerte de expropiación forzosa de un indiscutible valor económico del que se vería privado el titular exclusivo o cotitular de la precitada vivienda, que conforma un bien de trascendente importancia económica en la mayoría de las ocasiones, además, el del mayor valor de la sociedad económica conyugal» (
En consecuencia, puede apreciarse
de la doctrina jurisprudencial, en el marco del Derecho común, un diferente
tratamiento del derecho de uso sobre la vivienda familiar cuando existen hijos
menores, que no permite explícitas limitaciones temporales –si bien, resultarán
de modo indirecto– que cuando no existen hijos o éstos son mayores, pues en
este último caso, a falta de otro interés superior que atender, se tutela el
derecho del propietario, imponiendo la regla de necesaria temporalidad del
derecho.
Sin duda, de la jurisprudencia
reseñada y de la doctrina de este Centro Directivo, resulta que, cuando no
existen hijos o éstos son mayores de edad es necesario fijar un límite temporal
a la atribución del uso de la vivienda familiar.
https://boe.es/boe/dias/2025/12/05/pdfs/BOE-A-2025-24776.pdf

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